La Homosexualidad y la Iglesia
Debido a ciertas críticas llegadas a nuestro correo sobre el texto que más abajo ponemos a disposición de los que deseen leerlas, nos vimos obligados a realizar ciertas aclaraciones.
A continuación transcribo la opinión de la Iglesia expuesta en el Catecismo de la Iglesia Católica, editado por la Conferencia Episcopal Argentina, que como notarán deja algunos temas abiertos a la conciencia de cada uno y a la realidad concreta de cada caso específico...
"...El origen psíquico [de la homosexualidad] permanece en gran medida inexplicado. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves... [Gn. 19, 1-29] [Rm 1, 24-27] [1 Co 6, 10] [1 Tm 1, 10]"
"...la Tradición ha declarado siempre que <<los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados>> [Congregación para la Doctrina de la fe, decl. Persona humana, 8]. Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso."
"...Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales instintivas. No eligen su condición homosexual; ésta constituye para ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición"
"...Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana."
Hasta aquí, una breve reseña de la opinión de la Iglesia
con respecto a la homosexualidad. A continuación referenciamos al texto
completo de un polémico escrito de Mons. Rodolfo L. Nolasco, que
da su propia opinión con respecto a este tema tan específico,
Ahora me gustaría hacer hincapié en alguna de las afirmaciones del Obispo, que en su documento nos dice...
"Brindando una fácil excusa que pretende justificar las prácticas homosexuales llegan algunos a afirmar, sin fundamento serio y contra la reiterada comprobación de notorios especialistas y psicólogos en general, que la homosexualidad proviene de un factor genético y que, por ello, resultaría irreversible... Esto es falso..."
Con respecto a estas afirmaciones, es importante aclarar que las afirmaciones del Obispo, hoy por hoy, no pueden aceptarse cien por cien ni tampoco asumirlas como falsas. El origen de la homosexualidad "permanece en gran medida inexplicado" como afirma el Catecismo y por tanto, la Iglesia Católica. Todas las demás deducciones o afirmaciones del Obispo al respecto son a mi entender, solo eso, deducciones y teorías que no deben imponerse como verdades.
"Los padres de familia, pues, tienen derecho a exigir a los institutos educativos que no asuman como profesores a quienes son conocidos como homosexuales. Si la ley no reprime las prácticas homosexuales penalmente mientras están restringidas a la vida privada, esto no significa que los homosexuales no puedan ser excluidos de la docencia, como tampoco se aceptan como cajeros de banco a los ladrones, ni choferes a los ciegos o daltónicos, ni como policías a los asaltantes. No son capaces de tal oficio, así no más."
Creo en realidad, que estas palabras se acercan a un acto discriminatorio "injusto" y con poco fundamente serio, creo que el Obispo aquí esta mezclando las cosas.
Por cierto, que la amistad con un homosexual no tiene (para nosotros y nuestra Iglesia Católica) nada de malo, al contrario, el sentimiento de la amistad (sea a quien sea) debería ser promovido y alimentado día a día por todos los hombres. Que puede tener de malo la amistad con una mujer, otro hombre, un rico, un pobre, un ladrón, un asesino, o un violador. Que podamos amar a nuestros semejantes con el sentimiento de la amistad, no significa necesariamente pensar como ellos, y ni siquiera consentir sus actos. La amistad va mucho mas allá, y eso lo tenemos muy en claro.
Por último, y por si aún no quedó bien en claro, no tenemos ningún tipo de rechazo a nuestro hermano homosexual y, aunque no compartamos ni consintamos algunas de las ideas que puedan poseer o algunos de los actos que algunos de ellos puedan realizar (de la misma manera que los puede tener cualquier otra persona heterosexual, católica, atea, judía o transexual), tenemos preparados nuestro corazón para AMAR sin preguntar, AMAR sin responder, AMAR sin juzgar, AMAR sin imponer, por la simple razón del AMOR por sí mismo en quien creemos, confiamos y ponemos nuestra vida.
Espero que estas breves palabras puedan abrir un poco más el panorama sobre nuestro verdadero pensamiento sobre el tema, lo que publicamos en nuestro site no es con el ánimo de herir a nadie sino solo de mostrar la opinión desde el punto de vista católico, que no necesariamente en todos los casos tiene que ser la misma que la de otro católico, cristiano o agnóstico sobre el mismo tema.
A continuación publicamos dos testimonios y nuevos informes que llegaron a nuestra casilla sobre este tema...
Mi testimonio... Roberto Carlos Ayala
Homosexualidad...
De qué lado está?... Padre Peter J. Liuzzi, O. Carm
Hasta pronto y esperamos ansiosos, sea quien sea que lea estas palabras, sus
propias opiniones al respecto...