La oración y reflexión eleva el espíritu hacia el encuentro de Nuestro Dios y Señor, que no espera tanto que lo amemos, sino fundamentalmente que nos dejemos amar por Él... recordemos siempre esa vieja frase que nos dice...
"La Oración es la fuerza del hombre y la debilidad de Dios."
Sin más preámbulos, ponemos este espacio a los pies de la Santísima Virgen para que guíe nuestro peregrinar semanal a la Luz de su Santísimo Esposo...