Pensamientos para la
Semana Santa



    Hola chicos y chicas! Alabado sea Jesús.

    A veces pienso que mi/nuestra vida espiritual es algo así como un círculo (muchas veces vicioso) ya que planteada la pregunta muchas veces resulta que la respuesta es la misma pregunta, pero que en vez de tener el signo ? tiene el signo ! y distinta entonación. (sí, ya sé que esto es un poco como ridículo, pero que le vamos a hacer, sólo me saqué 8 en el test de inteligencia)

    Les doy algunos ejemplos:

    Pregunta: Por qué hace tanto tiempo que no me confieso?
    Respuesta: Porque hace tanto tiempo que no me confieso!

    Pregunta: Por qué me cuesta pedir perdón?
    Respuesta: Porque me cuesta pedir perdón!

    Pregunta: Por qué no sé estar en oración?
    Respuesta: Porque no sé estar en oración!

    Pregunta: Por qué no puedo entregarme a la acción salvadora de Jesús?
    Respuesta: Porque no puedo entregarme a la acción salvadora de Jesús!

    Y además, y para hacer un círculo nuevo al asunto, resulta que... Oh, casualidad! las mismas respuestas están como concatenadas y una es causa eficiente de la otra: por ejemplo "No puedo entregarme a la acción salvadora de Jesús porque no sé estar en oración" "Hace tanto tiempo que no me confieso porque me cuesta pedir perdón". "No sé estar en oración porque hace tanto tiempo que no me confieso que me cuesta pedir perdón y entregarme a la acción salvadora de Jesús", etc. etc. etc. y así sucesivos etc. etc. etc.

    En fin, como yo lo veo es algo así como "el cuento de la buena pipa" (Uy, Dios, qué antigüedad).

    Pero... tengo una propuesta para que el cuento de la buena pipa se acabe de una vez por todas, pero por supuesto, la propuesta la voy a formular (para seguir complicando las cosas) con una pregunta.

    Bueno, la propuesta-pregunta-respuesta es: Por qué, ya que no sé, no puedo, no me sale, me cuesta, etc., no me (nos) decido (decidimos) a dejar de luchar contra los molinos de viento, me corro del medio y permito que, de una vez por todas, Jesús haga todas esas cosas en mi vida por mí? Después de todo Él es Dios, es Salvador, está vivo, es poderoso, es eterno, es buenísimo, me ama apasionadamente, es sabio, su Nombre tiene poder, su sangre derramada tiene poder, y lo que es más importante, su alianza es eterna, su Espíritu de Amor está vivo y se mueve y su fidelidad dura por siempre y no vacilará. (chan-chan)

    Así, podemos reemplazar todas las respuestas por una sola:

    Preguntas: Por qué hace tanto tiempo que no me confieso? Por qué me cuesta pedir perdón? Por qué no sé estar en oración? Por qué no puedo entregarme a la acción salvadora de Jesús?
    Respuesta: Por creer que es algo que depende de mí... cuando en realidad es algo que Jesús puede hacer por mí (es más, es algo que Él desea y anhela ansiosamente poder hacer por mí), y tan verdadero es ésto que se subió a una cruz para demostrármelo. (como dice la canción: "mira la cruz, esa es mi más grande prueba")

    Saben quién lo tenía re-claro este asunto? El publicano del Evangelio (Lc. 18,13), ese que, a pesar de ser medio atorrante, humildemente oraba en el templo y no hacía otra cosa que repetir: Oh, Dios, ten piedad de mí!. Y (oh "casualidad") nos dice la Palabra de Dios que ése fue "justificado", así que parece que las cosas le dieron resultado al tipo... no les parece? Y por si tienen dudas, les cuento que hubo muchos otros que aplicaron esta fórmula y de los que podemos aprender (aunque a algunos les parezca medio raro el hecho de poder aprender algo de ese "tipo de gente"): el leproso, la samaritana, el ciego de Jericó, la mujer adúltera, el buen ladrón, etc.... A este último le fue tan bien que se fue al cielo ahí mismo con Jesús. Porque... el que se humilla será ensalzado y porque... si Dios está con nosotros, todo lo podemos porque nos conforta y nada ni nadie estará contra nosotros, ni siquiera nosotros mismos.

    Saben qué? Yo creo firmemente que Jesús conmigo debe estar medio muerto de aburrimiento, porque pudiendo hacer de todo en mi vida, yo no lo dejo hacer nada. Él está ahí con los brazos abiertos (pienso en este momento en la imagen del Sagrado Corazón qué está en el altar de mi parroquia) y yo no dejo que me abrace, porque se me ha metido en la cabeza que antes tengo que ser perfecta. Pero me olvido de que no es el sano el que necesita al médico y de que la misión de Jesús fue justamente salvar a los pecadores.

    Chicos: es cuaresma. La semana que viene es "../santos/santa" (no sólo porque sea solemne, sino porque hay un montón de "gracia" y "salvación" y "paz" y "amor" para repartir de parte de Dios) Y en el nombre de Jesús me/les hago una propuesta... Qué tal si dejamos a Jesús hacer su trabajo y ser la única respuesta de todas y cada una de nuestras preguntas?

    Quizás, me/te sirva de mucho empezar rezando esta oración y así invocar el nombre de Jesús, Nombre que está sobre todo nombre  para decirle como el publicano: Jesús, ten compasión de mí, ten misericordia de mí!

    Ven, Señor Jesús, ven, Señor! Ven con tu amor, ven con tu poder, ven con tu Espíritu Santo e inunda mi corazón con tu presencia!

    Jesús, en este momento me acerco a Ti. Señor, quédate conmigo, muy cerquita de mi alma, ten compasión de mí. Invoco sobre mí el poder y la fuerza del Espíritu Santo.

    Ven Espíritu Santo, ven, Señor! En el nombre de Jesús, ven a mi corazón! Dame el conocimiento de cuán pecador soy y de cuánto necesito la salvación de Jesucristo. Concédeme la comprensión de cuánto he ofendido a Dios con mi pecado. Dame un conocimiento más profundo de mí mismo, de mis debilidades, mis limitaciones, mis faltas, mis pecados, y concédeme, en nombre de Jesús, un profundo arrepentimiento. Rompe mi corazón y dame un corazón arrepentido, un corazón humillado por causa de mi pecado. Espíritu Santo, te pido que me concedas la experiencia profunda de la necesidad que tengo de Jesucristo, como mi único Salvador y Señor.

    Y ahora concédeme el que pueda acercarme al altar de la gracia del Señor y, postrado ante él, pueda exclamar: Jesús, ten compasión de mí!

    Ten misericordia de mí, porque soy pecador.

    Ten compasión de mí, porque soy débil.

    Ten compasión de mí, porque soy vacilante.

    Ten compasión de mí, porque he traicionado tu amor.

    Ten compasión de mí, porque he sido desobediente a tu Palabra.

    Ten compasión de mí, porque he sido infiel a tus mandamientos.

    Ten compasión de mí, porque he abrigado odio, resentimientos, amargura y venganza en mi corazón.

    Ten compasión de mí, porque he estado en las tinieblas.

    Ten compasión de mí y ten compasión de mi pecado.

    Ten compasión de mí...

    Perdóname Señor Jesús! Compadécete de mí que clamo por tu misericordia y justifícame. Creo en el poder redentor de tu entrega y tu muerte, creo en el poder de tu sangre que lava mi pecado. Lava mi corazón, mi mente, mi vida! Quédate conmigo, Jesús. Concédeme hoy tu paz, tu amor, la victoria sobre el pecado, la certeza de la salvación!

    Señor Jesús, creo en Ti. Creo que Tu eres el verbo encarnado. Creo que eres Dios y te proclamo Señor de mi vida. Hoy, Señor, en este momento, abro mi corazón, te acojo y te recibo como único y suficiente Salvador. Señor, en tu presencia, quiero abrirme enteramente al don de la fe. Quiero asumir mi fe en Ti. Me abro a tu acción poderosa en mi vida: necesito tanto de Ti que elijo entregarme en este momento en la situación en la que estoy, confiando y orando en tu misericordia.

    Señor, toma mis manos que están extendidas hacia Ti mientras clamo: "sálvame, Señor y ten compasión de mí". Amén.

Y saben qué, creo que hay que rezarla una, y otra, y otra vez hasta que creamos de verdad en lo que estamos diciendo:
                "sálvame Señor y ten compasión de mí..."
                "sálvame Señor y ten compasión de mí..."
                "sálvame Señor y ten compasión de mí..."
                "sálvame Señor y ten compasión de mí..."
                "sálvame Señor y ten compasión de mí..."

... ahora deja que el Espíritu siga orando por vos, ya que es Él quien nos enseña a orar e intercede por nosotros con gemidos inefables...

ALABADO SEA POR SIEMPRE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO!!

Redactado por
Mary
de la JAC de Rosario, Argentina

Inspirado en el libro...
"JESUS TE AMA"
de R. Castro


 

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